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Mostrando las entradas etiquetadas como aviva nuestros corazones

Mentiras que las mujeres creen sobre el perdón

Cada vez que hablo sobre el tema del perdón, invariablemente alguien me dirá: "Yo nunca he sido capaz de perdonarme por lo que hice." Es interesante que la Biblia nunca habla de la necesidad de perdonarnos a nosotros mismos. Pero creo que lo que muchas de estas mujeres están diciendo en realidad es que nunca han sido capaces de sentir que se les ha perdonado por lo que han hecho. Todavía están llevando un sentimiento de culpa y vergüenza por su fracaso. A pesar de sabemos que Dios puede perdonarles, en el fondo de su corazón no creen que han sido completamente perdonadas. Les resulta difícil aceptar la misericordia de Dios y el perdón. Sienten que para ser restauradas al favor y la comunión con Dios, hay algo más que ellas deben hacer para expiar sus pecados. El problema es que una vida de "buenas obras" no es suficiente para lidiar con la culpa de un solo pecado contra un Dios santo. Como una mancha rebelde que ningún tintorero puede quitar, el pecado produ...

Retrato de un padre piadoso

Por Nancy Leigh DeMoss Más de 3000 días han pasado desde que recibí la llamada telefónica diciéndome que mi padre había tenido un ataque al corazón y había partido a estar con El Señor. Habíamos estado juntos sólo algunas horas antes, celebrando mi cumpleaños número 21. Él era mi mejor amigo. Nuestros corazones latían al mismo compás de tantas formas. No podía imaginarme la vida sin él. Se dice que el tiempo sana. Yo sé que el Espíritu Santo ha sanado las heridas de este corazón quebrantado de forma sobrenatural, tierna y llena de gracia. Pero hay algunas cosas que el tiempo no puede lograr que uno olvide. Las incontables, memorias que atesoro de la vida de mi papá, llenas de gozo, se hacen mas preciosas con cada año que pasa. Dudo que haya pasado un sólo día desde el 1ro de Septiembre de 1979, donde mi vida no haya sido tocada por la vida de este hombre que conoció y caminó con Dios. A través de los años, me han hecho muchas preguntas sobre mi padre. Cada vez que hablo s...

Transformación: ¿cómo sucede?

"No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente."  (Romanos 12:2 NVI) Recientemente me encontré con una mujer a la que no veía desde hacía varias semanas. Casi no la reconocí. Su cabello, generalmente rubio, se había vuelto completamente blanco. La transformación fue increíble, ella parecía una persona diferente. ¡Todo lo que necesitó fueron 40 minutos y  un poco de tinte! Si tan sólo la transformación espiritual fuera tan fácil. Solo lee un libro, ve a un consejero, asiste a una conferencia, haz un nuevo compromiso, decide ser diferente, derrama algunas lágrimas en un altar, memoriza unos versículos . . y listo! Te conviertes en una cristiana madura y piadosa. Por el contrario, la experiencia de muchos creyentes es la siguiente: Haces el compromiso. Fallas. Confiesas. Vuelves a comprometerte. Fallas de nuevo. Confiesas de nuevo. Vuelves de nuevo a comprometerte. Fallas de nuevo. Te das por vencida. Después de t...

Un llamado a la feminidad bíblica

Debido a la liberación femenina moderna, el valor de la mujer ha llegado a ser equiparado con su papel en la comunidad y el mercado, asignándosele relativamente, muy poco valor a los roles de la mujer en el hogar. Hoy, no se  regala flores a la mujer en reconocimiento a su actitud reverente, modesta, casta, gentil y callada. Las mujeres raramente  son aplaudidas por amar a sus esposos e hijos, por mantener la casa en orden, por  cuidar de sus padres convalecientes, por ser hospitalarias o por llevar a cabo actos de bondad, servicio y misericordia. En otras palabras, se  presta  poca atención a los  logros que la Palabra de Dios dice que toda mujer debe aspirar. (1 Timoteo 5:10; Tito 2:3-5) Se suponía que la liberación femenina le brindaría a las mujeres, un mayor sentido de satisfacción personal y libertad. Pero no puedo evitar sentir una sensación de tristeza por lo que se ha perdido en medio de la agitación —es decir, la belleza, la maravilla y el...

Viviendo una vida rendida

Uno de los himnos más amados de la iglesia fue escrito en 1874 por una mujer soltera llamada Frances Ridley Havergal. Escrito como una oración, cada línea se enfoca en  la dimensión  de  lo que significa ser consagrado a Cristo a plenitud. Las siguientes preguntas tienen por objeto ayudarte a personalizar y aplicar este texto maravilloso. Te animo a que  tomes  tiempo para la reflexión profunda, la oración y la respuesta. Mi vida   Toma mi vida, y que sea consagrada a ti Señor . • ¿He rendido mi vida de manera voluntaria, incondicional y de por vida a Cristo? • ¿Estoy tratando de vivir esa entrega a diario? • ¿Hay algún "compartimiento" de mi vida en el cual me estoy reservando el derecho de ejercer el control? Mi tiempo   Toma mi tiempo y mis días, y déjalos que fluyan en  alabanzas incesantes.   • ¿Vivo haciendo el ejercicio consciente de que todo el tiempo es de Dios, o solo he reservado una parte de mi tiempo para la “ca...

¡Detente! Me quiero desmontar

Hace un tiempo, le solicité a las asistentes de una conferencia donde participé como charlista que escribieran en una tarjeta 3x5 por qué habían venido, qué esperaban que Dios hiciera en sus vidas durante ese fin de semana. Les pregunté: “¿Dónde te encontró Dios cuando empezamos esta conferencia?” Luego, mientras leía sus respuestas a mi pregunta me sorprendí de cuan parecidas eran. Aquí un ejemplo de lo que esas mujeres expresaron: “Siento a veces que estoy fuera de control con tantas presiones.” “Enfrento muchas responsabilidades y stress.” “Siento que me muevo en todas direcciones. Quiero que Dios me muestre cómo manejar exitosamente los diferentes sombreros —profesora, madre, esposa, hija— y todavía tener tiempo para la iglesia, para el trabajo y para mi. “Tengo que dejar de preocuparme por todo. Trato de no hacerlo, y sé que no debo, pero mis preocupaciones me perturban el sueño y mis sueños.” “Me he entregado al servicio por unos 24 meses,...