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Mostrando las entradas etiquetadas como Salvación

Tres fases de la salvación

Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. - Filipenses 1:6  La obra que Dios ha comenzado en usted es la obra de salvación. Cuando Dios comienza esa obra en una persona, la termina. Pablo dijo una vez algo sorprendente acerca de la salvación: “ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos” (Ro. 13:11). ¿Cómo puede ser eso? ¿No recibimos nuestra salvación cuando creímos? Sí, la recibimos pero Pablo está hablando de la plenitud de nuestra salvación cuando Jesucristo venga y seamos transformados.   Para el cristiano hay tres fases de la salvación. Parte está en el pasado, cuando Jesucristo murió en la cruz y usted posteriormente creyó en Él. Otra parte está en el presente cuando el Espíritu sigue obrando en su vida para transformarlo y liberarlo del pecado. Y una tercera parte está en el futuro cuando esperamos ser transformados por completo y disfrutar de vida...

Cómo ser salvo

Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. -- Romanos 10: 9-10 Esta parte crucial de la Biblia expresa las dos cosas que usted debe hacer para ser salvo. ¿Cuál pudiera ser más importante? Lo primero que debe hacer es confesar con su boca a Jesucristo como Señor. Eso significa más que reconocer que Jesús es el Señor, más que decir que Jesucristo es Dios. Después de todo, Santiago 2:19 dice que hasta los demonios saben que Dios es el soberano del universo pero ese conocimiento no los salva. Confesar a Jesucristo como Señor quiere decir que Cristo es su Señor, su Soberano. Hacer esa confesión significa expresar en voz alta delante de los demás su profunda convicción personal, sin reservas, de que Jesucristo es su dueño y el soberano de su vida. Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a ...

Salvos por gracia

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. -- Efesios 2:8-9 Estos versículos aclaran la obra de salvación: Todo es por obra de Dios, no nuestra. Somos salvos por la gracia de Dios por medio de la fe. Todo es don de Dios. No somos salvos por medio de nuestras buenas obras, así que no tenemos razón para ufanarnos, como si ser cristiano fuera una proeza. La única manera de salvarse es por gracia, que es el favor inmerecido de Dios. Si lo mereciéramos, no sería gracia. No somos salvos porque hemos sido buenos, porque hemos hecho cosas buenas, o hemos ganado la salvación de alguna otra manera. La Biblia es clara al decir que no podemos ganar la salvación. Pablo escribió en Romanos 3:20: “por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de el”. Escribió en Gálatas 3:10 que quienes dependen de las buenas obras para ser salvos están bajo maldición y ninguno de nosotros puede guar...