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¿Cuando una mujer no debe ser sumisa?


Ya hemos mencionado que ser una esposa sumisa no es ser menos ya que tanto el esposo y la esposa son iguales ante Dios(pero si diferentes en funciones y responsabilidades), tampoco es ser una mujer esclava, o alguien sin libertad de expresión.
 Cuando
¿Cómo debe ser la sumisión de una esposa hacia su esposo?
Esta debe ser de forma voluntaria y amorosa, debe ser con esa misma humildad, y sumisión que ella tiene al obedecer y amar a Dios. Porque es el  Espíritu Santo quien la ayuda y capacita para vivir una vida de sumisión tanto a Dios como al esposo.

Si echamos un vistazo a todas las organizaciones desde las más grandes compañías a la más pequeñas; todas tienen una autoridad suprema y nadie trata a sus superiores con falta de respeto y desconsideración por el puesto que lidera y ocupa, muy al contrario todos trabajan en función de un bien respetando sus funciones correspondientes y cuando esto no sucede así, bien sera despedido o causara daño a la empresa donde trabaja.
La sumisión que Dios nos pide que poseamos no esta ejemplificada en las novelas, historias de amor, pensamientos feministas, la encontraremos en el claro ejemplo de sumisión de Cristo, quien se sometió al Padre sin reproches y sin objeciones.

Las Escrituras también dejan establecido un orden en el matrimonio el marido tiene autoridad sobre la mujer, así como Cristo tiene autoridad sobre la iglesia y en un matrimonio bueno y piadoso ambos deben estar sometidos unos a otros por amor a Cristo todo el tiempo a no ser por aquello que va en contra de los principios ordenados por Dios, porque un marido piadoso que teme y honra a Dios, siempre cuidara el corazón de su esposa, la guardara de cualquier tipo de pecado que desagrade a Dios.
Efesios 5: 26, 27 Nos dice:
”Para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
El deseo del esposo debería ser que su esposa sea conformada a Cristo de manera perfecta, de guardar su vida espiritual, y amarla con ese amor que purifica, que no ofende ni agravia, de no hacerlo así será hallado responsable ante Dios por su desobediencia.
Nombraremos algunas situaciones en las que una esposa no debe ser sumisa
1. Cuando su marido le prohíbe congregar, adorar a Dios, y leer su Biblia.
2. Cuando él trata de convertirla a una secta  o idólatra.
3. Cuando él quiere que rompa alguno de los mandamientos de Dios. 
4. Cuando él le pide que ella se comporte o tenga practicas de una mujer impía en lo (sexual, vestido, arreglo, etc).
5 .Cuando él le ordena hacer trabajos o labores duros que afectan su salud.
6. Cuando él le obliga a ella que sea la que sustente el hogar.
7. A quedarse callada cuando él la maltrata física y verbalmente.

En estos casos, una mujer se negara a obedecer a su marido; y deberá buscar ayuda. Pero quisiera dejar en claro que aunque tu esposo rompa los principios de Dios, tú deberás actuar, hablar y manejar los problemas con sabiduría no darás cabida a ser tomada como una mujer iracunda, agresiva, irrespetuosa, necia, pagando mal por mal, trataras de guardar tu testimonio ante todos los que te rodean.
Como mujer cristiana necesitaras de Dios de Su aliento, paciencia y fortaleza para hacer lo bueno y lo recto, aunque la otra parte actué mal, y así tus oraciones serán escuchadas y respondidas sin impedimento.
Sé que hay hermanas que han entendido mal lo que significa sumisión permitiendo el maltrato físico o verbal de sus esposos. Debes comunicarle a tu pastor si tu esposo fuera creyente y así manejar esto primeramente ante la justicia y reprensión del consejo divino; porque tú no solo eres su esposa sino también su hermana en Cristo y esto necesita ser corregido con una llamada de atención oportuna.
 Se de algunos esposos que maltraban a sus esposas en cierto tiempo con el debido consejo e instrucción a través de las Escrituras han logrado crecer y tener un amor purificador como Cristo hacia sus esposas. Otros, da pena decirlo se llaman cristianos y no cambian su trato hacia sus esposas a pesar de los consejos e instrucciones bíblicas; entonces quizás se deberá tener en cuenta por no creyente al esposo por las evidencias mostradas, 
Mi amada hermana busca el debido consejo y orientación de tu pastor, y si es necesario tendrás que recurrir a las autoridades y tomar las acciones respectivas para salvaguardar tu vida y la de tus hijos, de un hombre tirano y abusador.

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