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A Dios si le importan los detalles

CORTA INTRODUCCIÓN.

Estas son las cosas que aprendí en el texto de Números 20:1-13, mi maestro de Panorama del Antiguo Testamento nos dio la tarea de escuchar una predica sobre este tema.

Quise compartir con ustedes lo que pude aprender, y espero que como en mi, produzca en ustedes, temor reverente, arrepentimiento, una lección aprendida, y bueno todo lo que el Espíritu Santo quiera hacer en nuestros corazones.

Texto


Números 20: 1-13



1 Llegaron los hijos de Israel, toda la congregación, al desierto de Zin, en el mes primero, y acampó el pueblo en Cades; y allí murió María, y allí fue sepultada.
2 Y porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón.
3 Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: !!Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová!
4 ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias?
5 ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este mal lugar? No es lugar de sementera, de higueras, de viñas ni de granadas; ni aun de agua para beber.
6 Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos.
7 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
8 Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.
9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó.
10 Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: !!Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?
11 Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.
12 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.
13 Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se santificó en ellos.

1. LA PRUEBA.   Números 20:1-6

Respecto al estado de ánimo de Moisés, me llevó a pensar primeramente en que, tenemos que tener cuidado de donde está nuestro corazón antes de continuar, porque si Moisés hubiera tomado un minuto, para reconocer que de antemano tenía un gran resentimiento contra el pueblo, en el momento de recibir las instrucciones de Dios, él le hubiera dicho a Dios donde estaba su corazón, creo que esa era una gran oportunidad para hacerlo y Dios le hubiera ayudado a cumplir lo que El le mando de la mejor manera. Dios sabía que Moisés no lo haría así, Moisés continuo de antemano con esa actitud y eso daría su fruto, hacer las cosas de mala manera, con enojo, arrebato, resentimiento, y lo principal, estaría desobedeciendo a Dios, estaría creyendo que de él dependía el agua y olvido el mandato inicial que le había dado Dios. También puedo ponerme en el lado de Moisés, la verdad es que en esas circunstancias yo hubiera actuado peor, tal vez hubiera orado a Dios para que no les diera agua o algo así, no es muy difícil comprenderlo desde mi perspectiva humana y caída, no puedo decir que yo hubiera hecho las cosas correctamente. También me pongo a pensar que por ejemplo, yo soy por decirlo así soy parte de un pueblo (iglesia), que es dirigido por líderes (pastores, ancianos,etc.). Muchas veces no los vemos como lo que son, personas a las que les pasan las mismas cosas que a nosotros, que se cansan, se desaniman, sufren, y muchas cosas mas, y que a veces somos como el pueblo de Israel para con Moisés, no entendieron que Moisés estaba triste por su hermana, la verdad es que ese no era el mejor momento para reclamar, creo que necesitaba recibir de ellos mas bien apoyo. ayuda y oración, para sobrellevar esa dificultad, pero que difícil se la ponen, puedo decir que muchas veces no me pongo a pensar en cómo estarán mis pastores, no es que no ore por ellos, pero también debemos, comprenderlos, preguntarles como están y mas aún cuando sabemos que no están bien, sostenerlos en oración, ayudarles y animarles.

2. COMO TENEMOS QUE OBEDECER.  Números 20: 7.10

Era un mandato sencillo, esto me hace pensar en cómo es nuestra respuesta a las leyes simples, muchas veces pensamos que los detalles no importan que si nadie me está viendo esta bien, o que si todo el mundo lo hace yo también puedo. Pero volviendo al tema, cuando Dios le da las instrucciones a Moisés, no le hace el comentario a Moisés de que, Israel se queja y se queja, osea Dios está teniendo misericordia de antemano hacia Israel, y mas bien Moisés toma el asunto en sus manos y él cree que debería regañarles adicional-mente a lo que Dios le mandó que hiciera. Es muy cierto lo que Dios no dejará que otro se lleve Su gloria. Y esto a su vez me pone a pensar que hacemos mas mal que bien cuando vamos y le agradecemos a un predicador o pastor por algo que ciertamente tenemos que agradecerle a Dios, tenemos que agradecer a Dios y no tenemos que poner esa tentación frente a nuestros hermanos. Y volviendo a los detalles de nuestra obediencia, en mi caso, como esposa de un incrédulo, y el mandato a ganar a nuestros esposo sin palabras, tengo que reconocer que muchas veces me hallo hablando,  yo se, que el que mi esposo sea salvo no es una promesa absoluta, pero el que debo tratar de ganarlo sin palabras, si lo es. La precisión si importa, los detalles importan para Dios, ¿Cómo podemos exigir que así sea la obediencia de nuestros hijos hacia nosotros y no ponernos a pensar que Dios quiere exactamente lo mismo de todos nosotros?

3. NOS FALTA PACIENCIA Y MISERICORDIA Y SOMOS ORGULLOSOS.  Números 20: 10.11

Me he hallado muchas veces como Moisés ante otras personas, mas a las personas que me han hecho daño, creo que a todos nos es muy fácil creer, en nuestro orgullo, que Dios deba tener misericordia de ellos, pero la verdad es que El puede hacer lo que quiera, eso es algo que a nosotros no nos toca decidir, ¿Que, si la tiene? o sea ¿Quien nos creemos para poder siquiera insinuarlo?. Lo que deberíamos hacer es orar por ellos, dependiendo el caso, por salvación, por arrepentimiento, etc, la verdad es que somos muy faltos de amor y misericordia, pero eso si, nosotros ¿Que creemos que merecemos? ¿Acaso no toda Su misericordia, Su amor y Sus favores? Tenemos que tener bien presente y nunca olvidar, que nosotros no merecemos nada sino una cosa, el infierno. Y si Dios quería tener misericordia para con Israel, ¿Quién era Moisés para querer cambiar el curso de Su decisión?

4. UNA CONCLUSIÓN  Números 20:12-13

Dios no suele ser menos Justo dependiendo la persona, en este caso el gran Moisés no se saltó esa justicia. Ahora me pongo a ver que Aron también está incluido, pero bueno, podríamos decir que el de la mala actitud fue Moisés, pero tenemos que ver que Aron no hizo nada para detener a Moisés o tratar de ayudarlo a obedecer, se suponía que eran un equipo. 
Es  muy fácil no pensar en las consecuencias que nos traerá pecar, cuan grande fue el arrepentimiento de Moisés después de saber que no entraría en la tierra prometida. Creo que eso le ayudó a aprender que, si él, le daba gloria a Dios o no, Dios lo haría de cualquier manera. Me pongo a tratar de imaginar lo que Moisés estaría pensando cuando estaba escribiendo esto porque, era algo que tal vez le entristecía recordar. Ahora podemos aprender de ello y temer en gran manera, mas como un líder o como hermanos que tiene un poco de mas conocimiento de la Palabra que otros, eso nos da mayor responsabilidad, aun siendo nuevo creyente, como dice un maestro mío, ya estamos de este lado de la Cruz y tendremos mayor culpa.

5. CRISTO NUESTRA SALVACIÓN


Dios no deja de tener misericordia hacia sus escogidos, y para gloria Suya nos la muestra siempre, El es Fiel a Su Palabra, y si nos asegura que nos ve como a Cristo, así es, cuando hemos creído en Su nombre y sacrificio. Debemos vivir como es digno nuestro Dios es muy Grande, es Santo, no comparte Su gloria con nadie, El no nos necesita, pero a El le complació salvarnos y amarnos. Vivamos como es digno de una salvación tan grande.


Esposa Bíblica.

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