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Llamamiento a una vida en santidad

Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

La primera instrucción que se nos da es ceñir los lomos de vuestro entendimiento. Al decir ceñir; Lo que hacían las personas es que recogían y doblaban los pliegues de su larga y ondeante vestidura bajo su cinturón para que nada impidiese su andar o su trabajo. Pero la idea denota "Que nada estorbe tu mente cuando la pongas a actuar".

¿Cuál es el significado del término mente?

 Se refiere al estado consciente espiritual del creyente, es decir a su relación consciente con Dios.

 También significa que la mente está lista y en condiciones de pensar activamente en promover el nombre, la voluntad y el reino de Dios.

 Tengamos la mente clara y el juicio sano para estar listos para el regreso de Jesucristo.
Al buscar estar sobrios y esperar nos debe motivar al inminente retorno de Cristo y vivir para Él. Eso significa estar mentalmente vigilantes.

Pero ¿Cómo esperar?

Pedro nos dice que debemos ser como nuestro Padre celestial, santos en cada cosa que hacemos. " Santidad significa mantenerse totalmente devotos o dedicados a Dios, separados para su uso especial, y apartados del pecado y de su influencia". Debemos mantenernos apartadas y ser diferentes.

Al decir diferentes, no debemos ser diferentes solo por el hecho de serlo. Lo que nos hace diferentes son las virtudes de Dios aplicadas a nuestra vida. Nuestras prioridades deben ser las de Él.

"Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo".

 Mateo 5.48. Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

 2 Corintios 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

 Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

No podemos llegar a ser santos por nuestros propio esfuerzo, por lo que Dios nos da su Espíritu Santo para ayudarnos a ser obedientes y nos da poder para vencer el pecado. Esto nos debe motivar a ser cada día más parecidos a Cristo.

Dios te bendiga 

Gaby

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