Queridas lectoras de "Esposa Bíblica ", Hoy quiero compartir con ustedes unos principios basados en el libro de Isaías, que han impactado mi vida de manera profunda. Espero que también toquen sus corazones y les brinden fortaleza en su caminar cristiano. 1. Isaías 1:2-3. Rebelarse y no reconocer al Padre es no tener entendimiento He llegado a comprender que mi pecado me ha llevado a apartarme de Dios, y aun siendo creyente, caigo en este error. Pero sé que debo volver a Él, buscarle, conocerle, obedecerle y perseverar. Es hermoso ver cómo Dios tuvo misericordia de mí, me salvó y su misericordia sigue siendo continua en mi vida. 2. Isaías 1:13-14. Dios aborrece las buenas obras sin arrepentimiento genuino Vivir como Dios manda es fundamental, aunque no siempre es fácil. Puedo caer en la trampa de hacer cosas para Dios sin la actitud correcta. Debo cuidar mis intenciones y motivos porque Dios aborrece las obras que no vienen de un corazón arrepentido y que le ama de verdad. 3. ...
Puede ser que la esposa de un pastor tenga el papel más difícil de toda la iglesia. Charles Spurgeon dijo esto con su característica sutileza y cariño dos años antes de su muerte. Hablando en una boda, él dijo:“Si fuera una joven, y estuviera pensando en casarme, no me casaría con un ministro, porque la posición de esposa de un ministro es muy difícil de cumplir para cualquiera. Las iglesias no dan a los ministros dos salarios, uno para el esposo y el otro para la esposa; pero, en muchos casos, ellos buscan los servicios de la esposa, ya sea que ellos paguen por ello o no.
Se espera que la esposa del ministro sepa también todo acerca de la iglesia, pero en otro sentido se espera que ella no sepa nada; y algunas personas igualmente le echan la culpa en cualquiera de los casos. Sus deberes consisten en estar siempre en casa y atender a su marido y su familia ¡y estar siempre afuera, visitando a gente, y haciendo toda clase de cosas para toda la iglesia! Bueno, por supuesto, que esto es imposible; ella no puede estar disponible para todos, y tampoco puede esperar que los complacerá a todos. Su esposo no puede hacer eso, y pienso que seria muy tonto si tratara de hacerlo; y estoy seguro que así como el esposo no puede complacer a todos, tampoco la esposa puede. Habrá seguramente más de uno que estará disgustado, especialmente si ese alguien había esperado ser la esposa del ministro. Dificultades surgen continuamente hasta en las iglesias mejor reglamentadas; y, como lo dije antes, la posición de esposa de pastor es siempre ardua. Aun así, pienso que si yo fuera una joven cristiana, me casaría con un ministro cristiano si pudiera, porque hay en ello una oportunidad de hacer tanto bien ayudándolo en su servicio a Cristo. Es una gran ayuda para la causa de Dios el mantener al ministro bien organizado para su trabajo. Es el deber de su esposa ver que él no este incomodo en la casa; porque, si todo allí está bien cuidado y con alegría, él podrá dar todos sus pensamientos para la preparación del púlpito; y la mujer piadosa que ayuda así a su esposo a predicar mejor, es también ella misma una predicadora aunque nunca predique en publico, y así ella llega a ser de la manera más excelente, útil para la iglesia de Cristo comprometida al cargo que tiene su marido.”4
Ascol, T. (2011). Establece Prioridades. En T. K. Ascol (Ed.), Querido Timoteo: Cartas sobre el ministerio pastoral (pp. 4–5). Graham, NC: Publicaciones Faro de Gracia.
via: https://www.facebook.com/SusannahSpurgeon?fref=photo
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